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La Cordillera de los Andes: una travesía inolvidable

La Cordillera de los Andes es un sueño para muchos, un paisaje imperdible e imponente. Cruzarla es toda una aventura, y más si es a pie.

martes, 21 de mayo de 2024 - 11:41

El inicio

Empezás la aventura. El primer día es un acercamiento. El punto de partida es el refugio Alférez Portinari, a 2450 msnm, y el punto de llegada es el refugio Scaravelli, a 2900 msnm. Son ocho kilómetros, una caminata de dos horas y media y un desnivel del terreno de más de 450 metros. Tiene un sabor especial porque te alejás de la civilización, pero aún así compartís con los que fueron con vos. 

El segundo día

Tu primera noche fue tranquila, sin sobresaltos. Desde el refugio Scaravelli llegás a Yaretas, a 3300 msnm. Es una caminata de cuatro kilómetros que lleva una hora hacerla y el desnivel es de 400 metros. Superar los 3000 metros te hace sentir como si estuvieras caminando en las nubes, y alguna que otra nube te cruzás. Poco a poco te acostumbrás a la vida de la montaña, pero eso no te saca el asombro de los paisajes que ves. Te das cuenta que la aventura recién empieza. 

El tercer día

Desde Yaretas arribás a Portillo Argentino, a 4250 msnm, el pico más alto del viaje. Ahora es una caminata más larga, son 18 kilómetros y demorás 10 horas en hacerla. El paisaje muestra, sin dudas, la lejanía entre un punto y otro. El desnivel es positivo, casi mil metros, lo que significa un gran desafío en ese tramo. Para continuar hay un nivel negativo, que quizá sea más fácil, pero es en las bajadas donde suelen ocurrir los accidentes. La noche es fría, pero dormís pensando en el próximo paso. 

El cuarto día

Desde el arroyo La Hoyada llegás a Corral de Alambre, a 2900 msnm. Hacés 12 kilómetros en cuatro horas, con un desnivel negativo de 300 metros. Empezás el día cruzando un arroyo casi congelado, pero podés seguir. Antes del mediodía tenés que cruzar el río Tunuyán porque después de esa hora podría haber crecido demasiado. Lo cruzás a caballo. Tener una motivación te facilita las cosas: esa noche comerías un asado, un verdadero asado de montaña.  

El quinto día

Desde Corral de Alambre avanzás hasta Paso Hondo, a 3300 msnm. Es una caminata, en subida, que dura cinco horas y son 15 kilómetros. La montaña te sorprende. Los ríos están crecientes y te ves obligado a superar algunos badeos arriesgados y sin ayuda de un caballo. Los colores del camino cambian de una forma inexplicable. El sendero te lleva por una bajada excesivamente empinada, pero llegás a un nuevo campamento.

El sexto día

Desde Paso Hondo seguís hasta Hito Fronterizo, a 4050 msnm, y luego vas hasta Corral de Alambre. Son 28 kilómetros, diez horas y media de subidas y bajadas. Este día llegás a la frontera con Chile, cumplís el objetivo. Te atraviesan emociones que no podés explicar, por fin lo conseguís. Recién en ese tramo podés conectarte con vos mismo y con tus seres queridos. Eso hizo que todo el esfuerzo haya valido la pena. 

El séptimo y el octavo día

Emprendés el regreso. La cabeza intenta jugarte una mala pasada pero vos seguís. La motivación del grupo es fundamental. El séptimo día son 20 kilómetros y el octavo día son 20 más. El corazón te estalla de felicidad. Ves la satisfacción en la cara de tus acompañantes de travesía. Terminás en el refugio Scaravelli. Después de unos cálidos abrazos con tus compañeros, das por finalizada la aventura. 

Si todavía no lo hiciste, no dejes pasar la oportunidad de adentrarte en la Cordillera de los Andes. Es una experiencia que, indudablemente, tenés que vivir.